Religión y la Manipulación Electoral

2024-04-29T14:09:00.000-04:00

La Red de Espiritualidad y Filosofías de Vida del Movimiento Victoria Ciudadana (la REYFV) se organizó dentro de una estructura amplia de Red de Redes que incluye personas de distintos sectores de la sociedad que se sienten representadas por los objetivos y los valores intrínsecos de la Agenda Urgente del Movimiento Victoria Ciudadana (el MVC).  Mediante la REYFV, el Movimiento reconoce que la espiritualidad y las filosofías de vida son elementos de gran pertinencia y relevancia para cultivar el bienestar individual y común, a la vez que hace visible a personas que independientemente de la religión, espiritualidad o filosofías de vida en que crean, honren o practiquen, tienen la capacidad de aceptarse y agruparse para trabajar por un mejor país.  Por tal razón, en la REYFV nos consta que, contrario a la falsedad diseminada por unas personas y selectivamente creída por otras, el Movimiento no es un partido ateo, pero, más importante aún, no es un partido religioso. ¿Por qué?  La respuesta es sencilla, porque no es su lugar ni le corresponde. El MVC, como partido político que aspira a gobernar para todas las personas habitantes de Puerto Rico, reconoce el deber constitucional de los gobiernos de mantener completa separación de iglesia y estado. Entendemos que un partido o persona candidata que no quiera hacer ese ejercicio de separación en su campaña tampoco lo hará en su gobierno, lo que resultará en una agresión a la democracia. 

Es admirable que nuestro Pueblo, tal como declaró en el Preámbulo de la Constitución de Puerto Rico, desde su “confianza en Dios Todopoderoso”, advirtió a los gobiernos venideros que debían mantener completa separación de iglesia y estado.  Ese Preámbulo contiene el más loable acto de separación. Aún desde la fe, mandata la separación completa de ambos elementos. Por tanto, consideramos impropio e incongruente que las personas candidatas a puestos políticos utilicen su dogma, religión o deidad como elementos de sus campañas cuando, de ser electos, será su deber constitucional y ministerial gobernar un Estado Laico.   

A tenor con la anterior, las manifestaciones de índole religiosa del gobernador Pedro Pierluisi dentro de un discurso electoral en la Convención de Servidores Progresistas el pasado 14 de abril de 2024 rayaron en lo inapropiado e incongruente. No nos distraigamos; cuestionarnos cuán genuinas fueron sus palabras, aunque importante, es secundario.  Lo primordial es que, al traerlas al espacio y contexto partidista electoral, las convirtió en una imprudente manipulación de la sensibilidad religiosa del pueblo para obtener votos. Las personas que se postulan para las candidaturas de los partidos políticos se nos presentan para administrar eficaz y equitativamente nuestros recursos. Ante el pueblo y para el bien común, ser una persona eficaz y equitativa requiere de un serio compromiso individual de ser la mejor persona posible, conforme requieren los principios éticos dispuestos en nuestras leyes civiles y penales. Este es el acuerdo político al que hemos llegado y no fundamentos atados a una religión o libro sagrado en particular. Para ello, la Constitución le garantiza al señor Gobernador, y a las personas en puestos públicos, un espacio separado de sus deberes de Estado para que manifiesten la fe, religión o filosofía de vida de su convicción personal. Desde la función pública, y como aspirantes a continuar dichas funciones, lo pertinente y crucial es la ejecución de los talentos que dicen tener y cómo esos talentos colaboran para el bienestar común. 

Desde la Red de Espiritualidad y Filosofías de Vida del Movimiento Victoria Ciudadana afirmamos que la Constitución de Puerto Rico es la plataforma en la que vive, entre muchas, la libertad de culto, la libertad de usar nuestros espacios individuales para inspirarnos como queramos y le impone al Gobierno el deber de administrar con completa separación de Iglesia y Estado. Advertimos al electorado incurren en comportamiento oportunista las personas candidatas aspirantes que, durante la campaña electoral para las primarias o elecciones generales del 2024, mezclan ambos elementos con la intención de allegarse votos pues constituye desde ya un reto frontal al mandato constitucional de mantener un Estado Laico que nos proteja a todas las personas de arbitrariedades basadas en visiones religiosas selectivas y particulares. 

Por tanto, instamos a toda persona funcionaria pública o aspirante a puestos oficiales no incidir en comportamiento manipulador con agendas de índole religiosa para allegarse votos.  Tal conducta lastima la sensibilidad de la inmensa cantidad de personas en nuestro país que genuinamente se inspiran, viven y se sostienen desde la fe.  Esta forma de actuar falta a la honestidad, valor esencial para nuestro Pueblo. 

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